El cantante y compositor Carlos Gardel, una de las voces más reconocidas de la música latinoamericana y sin duda el más grande cantante de la historia del tango, falleció en el año 1935 en un accidente aeronáutico en la ciudad de Medellín, Colombia.

Gardel tuvo una corta pero intensa carrera como cantante, aunque también compuso la música de muchas canciones, la mayoría junto al letrista Alfredo Le Pera, e incluso protagonizó varias películas durante su época de mayor éxito, tanto en Argentina como en el exterior.

Así como su carrera y su nacimiento siempre estuvieron cubiertos de un halo de misterio, también su muerte fue objeto de toda clase de conjeturas. El informe oficial del accidente en el cual perdió su vida junto con su amigo y colaborador Le Pera, afirmó que una fuerte ráfaga hizo que el avión en el que viajaban se desviara de su ruta, colisionando con uno que se encontraba estacionado. Sin embargo, esta hipótesis nunca terminó de satisfacer al público, y toda clase de teorías fueron propuestas con el paso de las décadas.

Una nueva hipótesis

Recientemente, el ingeniero e investigador del CONICET, Guillermo Artana, ha desarrollado una nueva teoría que intenta echar por tierra la explicación oficial del accidente, y afirma tener pruebas para demostrarla.

Todo comenzó cuando Artana, un admirador de la obra de Gardel, buscó información sobre el accidente para dar una clase sobre física destinada al público general. El ingeniero se sorprendió al ver la evidencia. Según sus cálculos, habría sido imposible que ráfagas de no más de quince metros por segundo desplace a la aeronave los noventa metros necesarios para la colisión.

Según la hipótesis del ingeniero, el accidente habría estado causado por una falla en el motor, ante la cual el piloto hizo una mala maniobra. Artana cree que este hecho fue tapado por el gobierno para salvaguardar la imagen del piloto.